Desnúdame el corazón al tiempo, cúbrelo luego de que deshojado haya sido íntegramente y luego de que hayas podido tener la certeza de que beber puedes las ganas infinitas de cada palpito acelerado que por tu ansiada llegada se genera, pudiendo así dar muestras de gozo y ternura que te permitan contemplar lo que en mi vida estaba escrito.
Desnuda también tu corazón cuando llegues a mi vida; sin tener otro sentido o razón que la de festejar juntas la dulce entrega de la piel convertida en carne y fuego a raíz de no existir duda alguna que toda espera rinde frutos de sentimientos perecederos que permiten cambie el núcleo naciente que abre entretelas al unísono y naturalmente.
Desnudare cada espacio que te haga sentir amada, desnudaras en mi todo lo que no habías podido ver, sin ver antes el reflejo de mis ojos en tu mirada. Bésame en la medida que vayas sintiendo toda esta piel mía y en el intertanto yo hare mi propio trabajo de joyería que cree ese escondite especial y el que sin duda alguna te invitare volvamos nuestro... En donde atraparnos será un codiciado apetito de vaivenes en caderas femeninas y sensualidad instaurada.
Desnudas ambas desde el alma, sostendremos en nuestras manos el tiempo de un reloj cómplice y justo, que mientras intercambiando nuestro amor nos sepa, habrá de convertir todos nuestros deseos de predilección en canto de libertad sujeta a un corazón de madrugada y bocas delirantes que tan bajito como a toda voz se declaren fidelidad.

Bellísimo!
ResponderBorrarLia esta precioso tu escrito
ResponderBorrarVos escribís como las diosas nena
Besos nena linda
Fabiana R