Mis Complices...

Ansias en Otoño...



Los despertares de hoy en dìa siguen con la constante absoluta de presentarme ante los ojos del mundo còmo una mujer que con su mirar descifra incògnitos designios y que và sin guardar secretos en sus andares cotidianos de èste tiempo en soledad. 

Soy una especie extraña de fèmina, que deseosa de moldear y dejar esparcìda sus huellas en una figura femenìna estable y honesta, quiere le lleven a desprender de sì su fuego interno y eterno que quemar de ardor pueda algunos pechos delicados de musa seductora y empoderada del amor, mientras beben una copa.

Los hùmedos pensamientos que me surgen, vienen acompañados de aquellas inevitables ansias de vivir la hoguera de magnìficas sensaciones y emociones que hagan el llamado para encender esa bendita intimidad que estremecer consiga dos vidas integras y fusionen gemidos de mujer amante y una venerable pasiòn virgen de verdad y entrega...
Puedo ser matices de silencio y espera, conclusiòn de astucias e ingenuidades, còmplice de locuras y corduras, caducidad de olvidos y recuerdos, avances de nuevos navegares y detenciones de incipientes bondades.

Las premisas de ahora resurgen en todos los sentidos, no existe tibiesa que ocupe ni siquiera la memoria, ni caricias de lana que la piel abriguen, como tampoco quedan momentos que entorpecer logren alguna nueva mirada, no hay boca que repita besos en mis labios, ni candor de unos dedos depositados en la fidelidad de èsta piel, que lo ùnico que advertir debe es que lleva  marcas por masgulladuras del ayer...
Quiero que entren como lava por mis poros la exaltaciòn entremezclada de ternura y frenesì, anhelo el sudor acaparado de fogocidad y miel, aspiro a brindarme sin complejos y colmada de deleites, adherir deseo mi lengua a un vientre blanco, obsequiar podrè latidos desbordantes de sensibilidad, comprender querrè los suspìros màgicos que resuman todo lo que se sienta y asì absorver la calma dejada a merced de la consagraciòn de volver a empezar alguna nueva vez!